Verónica Torres Colección de arte

Multiplicar por cero.

Mabel Valdovinos y Fiorella Bittar.

Verónica Torres.

Fiorella Bittar
S/t
Linograbado
35×28 cm
2020
Gs. 700.000 / USD 100

Más sobre las artistas

Mabel Valdovinos

Nació en Sáenz Peña, República Argentina, desarrolló su carrera artística en Paraguay, donde vivió desde finales de los 60 hasta el año 2005. En sus trabajos se destacan sus dibujos de arte óptico generativo, con obras de gran formato, donde las líneas se perfilan puras y precisas, así como el gofrado en el que integra pequeños objetos en alto y bajo relieve.

Su primera exposición data del año 1970.

En 1973 participó en la XIV Bienal Internacional de San Pablo.

En 1975 formó parte de la Primera exposición de Arte Óptico Generativo, en el Centro de Estudios Brasileños, y en 1976, una muestra individual “Óptico Generativo” en el Banco Nación Argentina, de Paraguay. En los años siguientes expuso en la Bienal de San Pablo, en Madrid, España; en 1978, en la Primera Bienal Latinoamericana de San Pablo, Brasil. En el año 1985 expuso una serie de pinturas en la Galería Arte Sanos, Paraguay.  En el año 2015  en Verónica Torres Colección de Arte, Paraguay,  mostró sus obras abstractas realizadas con maderas recicladas y objetos encontrados.

En el año 2018 fue nombrada integrante honoraria de la Asociación para las Artes Visuales del Paraguay,  en reconocimiento a su gran aporte para el arte nacional.

Actualmente vive y trabaja en Argentina.

Fiorella Bittar

Nació en 1991 Asunción, Paraguay.  Explora varios terrenos de la manifestación artística de manera ininterrumpida desde temprana edad. Dentro de su formación estudió Diseño Gráfico en la Universidad Católica, obteniendo el título de técnico superior. Realizó cursos de Fotografía en el Instituto de la Imagen y la carrera de Artes Visuales en el Instituto Superior de Arte (ISA) «Dra. Olga Blinder». Desde el año 2014 al 2016 participa en clases-laboratorio de grabado en metal impartidas por el artista Luvier Casali. En el año 2018 realiza un curso de Animación Stop Motion en la Academia de Animación de Barcelona, España.

Desde el año 2012 participa de exposiciones colectivas en diversos centros culturales.

En el 2012-2015 se desempeñó como Asistente de Artes en Colegio San Andrés.

Desde el año 2018 al 2019 fue Profesora de Animación Stop Motion en el Colegio Goethe.

En su trabajo experimenta con diferentes medios, objetos, fotografías, videos, grabado sobre metal, así como el xilograbado y el linograbado, siendo este último el utilizado en sus más recientes obras.

Actualmente vive en Asunción, Paraguay.

Más sobre la muestra

La historia del término castellano “cero” nos dice que proviene de la palabra árabe sifr, derivada a su vez del sánscrito shunya que quiere decir “vacío”. En las matemáticas, el número cero tiene un valor nulo ocupando el lugar de nada, nadie, ninguno. En el álgebra, podría generar expresiones indeterminadas que carecen de sentido. Su forma visual es oval, se parece a un huevo. Solemos ubicarlo en una sucesión temporal para indicar un origen o un evento importante en la que hay un “antes de” y un “después de”.

A primera vista, podríamos hacer una asociación formal entre las obras de Mabel Valdovinos y Fiorella Bittar presentadas en esta exposición: el uso del lenguaje gráfico de impresión (el gofrado y el linograbado, respectivamente), la paleta alta y armónica, la planimetría y la simpleza de las combinadas formas figurativas y abstractas, la referencia a elementos o escenas cotidianas.

Sin embargo, aparece en ambas series algo más. La ausencia. La ausencia de los cuerpos y las palabras. ¿Qué mensaje secreto guarda ese sobre grueso y consistente? ¿Contendrá las palabras no dichas en el momento preciso a una persona amada o un vacío hermético lacrado para siempre? o ¿Será que como una botella esté siendo lanzado a la profundidad de los tiempos con la esperanza de que vuelva con algo que calme un dolor, un desasosiego?

Quizás podríamos intuir un procedimiento de curación en las imágenes: Se cuelga en una soga para que se seque la tinta, el agua y las lágrimas; se pone un clip al recuerdo para archivarlo y desafectarlo; se repite la imagen con variantes como un ejercicio terapéutico; se pone en relieve y en blanco lo ausente para no olvidarlo pero también para purificarlo; se ordenan las hebillas que sujetaron un cabello mediante gestos suaves de cuidado ornamental.

En uno de sus grabados Fiorella Bittar escribe “Idealizar es como multiplicar por cero”. Cualquier cosa que multipliquemos por cero da cero. Es un número absorbente, tiene el poder de volver vacío todo lo que sí es o fue. Pero el abrazo, la caricia en el pelo enmarañado, la templanza de las pieles entrelazadas al unísono en un tiempo vivido no fueron una ilusión óptica y eso no le consta a la posterior nulidad cerrada del cero, del huevo. A pesar de él, cada acto vital permanece guardado en algún pliegue del cuerpo. La geometría es idealista. Así, tal vez, en estas obras el sentimiento y lo sensible han sido, repetidamente, geometrizados como un intento de detención del tiempo y de intensificar la fuerza de lo sentido y amado.

Andrea Ruíz

Curadora

Andrea Ruíz

(Córdoba, Argentina. 1967). Trabaja en curaduría y crítica de arte, en investigación y docencia, en gestión y producción de diversas actividades en el ámbito de las artes visuales. Actualmente está dedicada, especialmente, a la escritura de ensayos y textos de investigación. De sus publicaciones anteriores cabe mencionar: (H)Ay Dios, en: El territorio de mi laberinto – Colección HAB (Col. HAB, ARG, 2020); La invención de un lenguaje, en: Textulia (UNC, ARG, 2020); AGONIA – muestra de Hugo Aveta (EAC, Montevideo-UY, 2013); Fuentes bibliográficas para un texto crítico, para la muestra Los Viajes de Timo de Fabián Liguori (Galería El Gran Vidrio, ARG, 2015); Híbrido y Puro: Prácticas curatoriales en el arte contemporáneo-compiladora y autora de un capítulo- (Ed. del CCEC, Córdoba, 2009).

Las visitas dentro de la galería serán previo agendamiento, para ingresar o estar dentro de la zona de obras, deberán seguir el protocolo de lavado de manos, toma de temperaturas y alcohol en gel.