La memoria de la Tierra. Lectura exploratoria de la serie “Botánica Surrealista” de Daiana Stanley del 2021

Por Raquel Cuella


En el resabio de la ciudad y de este tiempo silente germinan las obras de Daiana Stanley1; sus grabados meticulosos y de austera luminosidad se sitúan en el paseo de las Artes del Shopping Mariscal, presentados por la Colección de Arte Verónica Torres en la edición 2021 de la Noche de las Galerías. La muestra denominada Botánica Surrealista se compone de una serie de veinte grabados en hueco a punta seca, cuya construcción figurativa parte del relato visual de una botánica autóctona que se nutre de la cualidad creativa de Stanley para articular y desarticular la geometría del mundo y la delicadeza de la vegetación. 

La minuciosa y pulcra práctica artística de Stanley evidencia también su obsesión por la geometría matemática propia de la naturaleza misma, la filotaxis y la identidad botánica de los ejemplares que estudia y transforma en piezas de mordaz experimentación gráfica. El ritmo riguroso y preciso de estas obras explora también las leyes de armonía de la Tierra, que en su trazo fundamental no se concibe sin geometría; el teórico Élisée Reclus2 menciona en su texto Armonías y Contraste (1908) que incluso en el dibujo quebrado de las líneas continentales y las crestas de las montañas se compromete la armonía del mundo, indica que son “la representación visible de las leyes que durante la serie de los siglos han presidido al modelado exterior del planeta. No hay un trazo fundamental en el relieve de la Tierra que no sea un trazo geométrico” (1908, pág. 5 y 6) y en ese ensamble natural y progresivo del devenir del tiempo es donde la artista interviene con su lectura parcial del asunto: una lectura lúcida y clara de muestras vegetales esbozadas con destreza y conocimiento sensible del estado bruto de su existencia ontológica. 

La apariencia flotante de la vegetación protagonista relata otra experiencia posible: la de la contemplación de la existencia natural desde la práctica imaginaria de una mirada celular. La Botánica Surrealista de Stanley abraza con inmutable naturalidad la fuerza de las formas primigenias de la biosfera, como si estudiara la composición celular de las plantas e interviniera la imagen de esa unidad fundamental  de los organismos vivos con la figuración de su apariencia externa y tangible. El grabado advierte la certeza de la mano, a primera vista se observan detalles específicos que permiten la identificación de los especímenes botánicos que se representan en cada matriz y cada hoja; pero algo flota inadvertido, la botánica surreal no se sostiene en la tierra ni se eleva en el aire, se halla en otro sitio de naturaleza biológica que en su ensamble alegórico remite a las células en su estado más puro.

La magnitud de las figuras en el plano y el espacio inmortalizan una mirada íntima del organismo vivo, una mirada que se sumerge en la ciencia de la composición pluricelular y se empapa del hacer artístico a la luz del pensamiento ecológico y la observación detallada del objeto de estudio. En este orbe celular nada se mantiene inmóvil; todo oscila, se balancea, se aparta y se encuentra con otros cuerpos que vienen a su encuentro (Reclus, 1908, pág. 11), es allí donde el imaginario de Stanley compone una sistémica belleza de organismos vivos y dinámicos que flotan perpetuos en su hábitat particular. 

El espacio imaginario que propone la artista y donde la botánica surreal se establece podría leerse como un espacio topofílico, “una categoría poética del espacio” como diría el teórico Bachelard3 en su obra La poética del espacio (2000, pág. 49). Es decir, una manifestación subjetiva respecto a la construcción sensible de un lugar; Stanley logra subvertir la idea del lugar habitual de la flora seleccionada, la trastoca con elementos simbólicos y conceptuales de su representación mental y establece una belleza que no se encuentra objetivamente en el ensamble universal sino subjetivamente en su juicio estético. A partir de esta premisa se puede admitir la idea de que las piezas artísticas de esta muestra abordan la intimidad de la naturaleza y la apreciación sensible de la artista desde la percepción filosófica de su mirada. 

La mirada de Stanley no es inocente, tampoco lo es su práctica artística. Estos grabados manifiestan el conocimiento de las formas elementales de la vida originaria, articulan visualmente el relato del origen de la Tierra que se pierde en la noche de nuestra ignorancia y permite a la artista y a quien contemple la obra observar el nacimiento de nuevas formas sin que éstas revelen su naturaleza incognoscible. La artista desvela su mirada, comparte una parte inescrutable de su pensamiento e invita (a quien desee y necesite) a perderse en los confines recónditos de la botánica y de sus sueños.


Bibliografía

  • Bachelard, G. (2000). La poética del espacio. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica de Argentina.
  • Reclus, E. ,. (1908). Armonías y Constrastes. Valencia: F. Sempere y Compañía, Editores.

1. Stanley, Daiana (Asunción, 1978 – ) ilustradora, pintora, grabadora y estudiante de Artes Visuales. Fuente: https://ndg.asgapa.org.py/veronica-torres/ consultado en octubre, 2021

2. Reclus, Jacques Élisée  (Sainte Foy la Grande, Gironda, Francia, 15 de marzo de 1830-Torhout, Bélgica, 4 de julio de 1905) geógrafo, escritor y anarquista francés. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89lis%C3%A9e_Reclus consultado en octubre, 2021

3. Bachelard, Gaston. (Bar-sur-Aube, Champagne, 27 de junio de 1884 – París, 16 de octubre de 1962) fue un filósofo, epistemólogo, poeta, físico, profesor y crítico literario francés. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Gaston_Bachelard consultado en octubre, 2021.